Conociendo a Cris Romagosa

conociendo a Cris Romagosa

La vida es increíble. Y lo que son las cosas, las circunstancias, el karma o el queseyó la verdad… Porque no paro de tener la suerte de toparme con personas preciosas y bonitas (como diría Juliette) y una de ellas es Cris Romagosa, a quien muchos conocimos inicialmente como Grafito Gris a través de su precioso Instagram, ahora también con nuevo nombre, el suyo propio.

Nos puso en contacto una amiga en común, Ilaria a quienes muchos conocéis por Gracias x Venir, pero resulta que Cristina también es amiga de Laura… Y es que el mundo es muy pequeño y en él nos encontramos todos. (¡Y qué bien!).

Ese contacto venía con una intención y es que Ilaria pensó que sería perfecto que yo fuera la persona con la que Cristina iniciara el proyecto al que estaba dando forma, su 12+1. Yo siempre tengo mis dudas en estas cosas y aunque me veáis más en Instagram y esté dando “más la cara”, me cuesta horrores hacerlo y posar ante una cámara… Pero me pareció realmente un proyecto precioso, muy personal e introspectivo, de mirar hacia dentro, de captar realmente el yo de cada uno… Y poder ser vista a través de la cámara de Cristina… me pareció un verdadero honor. ¡No podía decir que no! Algo que os enseñaré quizá en otro post o a través de las redes sociales porque ahora, aquí, en este post, nos centramos en Cristina.

Cris Romagosa estudió artes plásticas (pintura, dibujo al natural…) cuando empezó a buscarse profesionalmente. Fue un gran proceso del que disfrutó muchísimo. Siempre había sentido un fuerte vínculo con el arte dado que su familia siempre ha sido muy artística y ha estado muy relacionada con el mundo artístico y  de las artes plásticas. Tras estos primeros estudios, seguir ahondando en ello y todo el proceso le encantó. Conoció la parte más tecnológica del arte, un mundo más digital y se sintió fascinada e interesada, de modo que decidió cursar un graduado multimedia. Entonces fue cuando descubrió la fotografía, la cámara y empezó a vivir una primera experimentación que la revolucionó, poniéndose a hacer fotos que en un principio se hacia a ella misma, ejerciendo de fotógrafa y modelo al mismo tiempo, siempre de un modo muy anónimo, algo sobre lo que pronto vio y descubrió que le encantaba e hizo que se fuera encaminando más y más hacia la fotografía hasta el punto de terminar haciendo únicamente fotos. Algo que ahora está cambiando puesto que siente la necesidad de recuperar esa parte plástica que le motivó tanto y que le encanta. Una faceta que desea mezclarla con la foto, uniendo esos dos mundos y añadiéndoles un tercero: la escritura.

Se trata de vivir una nueva autoexploración de si misma y su parte artística como cuando se inició en las artes plásticas, volver a sentirse estimulada, viva y creativa aunque ahora, buscando más allá de los propios límites de la foto, incorporando esa parcela más creativa y no únicamente la de la imagen digital que sola en si misma, se le estaba quedando corta.

conociendo a cris romagosa

Cuando años atrás empezó pintura y dibujo al natural, lo hacía de un modo muy personal e íntimo. Captando los detalles y las sombras, la verdadera intimidad de la persona expuesta, tratando de verla de otra manera y expresarlo sobre el papel. El grafito, como herramienta, le entusiasmó y claramente le sirvió para darle voz y nombre a lo que conocimos de Cristina durante todos estos años: Grafito Gris. Un nombre redundante del color, un color “gris” claramente y que encajaba perfectamente con la personalidad más bien melancólica de Cristina. “El término gris me describía muy bien y se convirtió en un sobrenombre detrás del que he ido expresando y creando mis propias historias”, contaba Cris. “Y siento que ahora ha llegado el momento de rescatar el grafito y la pintura, vincularlos con la fotografía pero dejando atrás a Grafito Gris. Se trata de una etapa en la que he estado trabajando muchos años, con un bagaje muy particular pero ahora empiezo desde otra perspectiva. Soy también más mayor, yo, desde mí con mi nombre Cris Romagosa, sin esconderme”, sigue.

Una nueva etapa que estrena con un proyecto con entidad y personalidad propia: “12+1“. Este nace de las ganas de hacer algo distinto y mucho más personal. “El tema de las sesiones fotográficas, sobre todo las digitales, se asocian a la entrega de mucho material (copias) a costa de la calidad. Hay que disparar y entregar muchas imágenes pero si nos vamos a la parte más plástica, esta es más individual, especial e única y defiende todo lo contrario. La calidad ante todo, esas imágenes únicas y preciosas… Por eso quise que este proyecto fuera 12+1. Escogí el 12 como una cantidad justa para contar la historia de una persona. En 12 fotografías se pueden contar y transmitir muchas sensaciones. Y luego está el “+1″ que pretende enlazar la parte plástica con la sesión de fotos. Es algo que tiene que ver más conmigo, mi firma, sello, mi parte más artística y la interpretación de la persona y la sesión. Se trata de compartir como esa parte más mía, más yo, de un modo muy plástico y orgánico con la otra parte más digital que también forma parte de mi, contando la historia de esa persona que ha venido a buscar ese 12+1”, describe Cristina.

En estas sesiones, Cristina analiza cada foto; cada una está muy pensada para esa persona, para ese proyecto. Ver de qué manera se querrá retratar, con qué luz, en qué espacio… “Quizá antes me dejaba llevar con lo que me iba encontrando, los imprevistos… Ahora trato de hacer un boceto previo, un dibujo antes de lanzarme a esa sesión y que todo esté más conducido y guiado pero a su vez se pueden ir descubriendo cosas nuevas porque se trata de la primera vez que interaccionas con esa persona. De esta manera, se consigue un 12+1 elaborado, con una profundidad y un peso especial”.

Un tipo de sesión, me explica Cristina, que aunque va dirigido a todos quienes deseen este tipo de fotografías, sobre todo cree que lo encargarán personas a quienes les muevan cosas parecidas a las que a ella le inspiran y deseen nutrirse de estas; personas con una sensibilidad similar y que se identifiquen con como Cristina se expresa y comunica. “Personas con las que tengamos cosas en común y haya una conexión. Partir de sensibilidades alineadas, de interés por vinculación” aclara.

Sin duda, habiendo conocido de cerca a Cristina y habiendo vivido el privilegio de un 12+1, puedo decir que ha sido algo altamente enriquecedor, con muchos inputs y conexiones y he podido conocer esa otra fotografía, mucho más personal, introspectiva e íntima.

conociendo a Cris Romagosa

Retratos de Cristina por Xavi Baragona

El resto de fotografías son de Cristina

2 Comments

  • HERMOSO proyecto! hermoso post Anna, ahora quiero ver tu 12+1, mis felicitaciones a Cris, ya la estoy siguiendo en su IG, adoro los proyectos con personalidad y mucha "alma", este es uno de ellos. Besote a ambas y buen fin de semana!
    • Anna Alfaro
      Muchísimas gracias Vicky, qué bonita eres, siempre tan atenta y cariñosa! La verdad es que Cris tiene talento... Mucho :) Besos y feliz fin de semana!

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